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23 agosto 2013

¿SIENTES AMOR o SABES AMAR?

(Dedicado a una necia virgo...)
 

Hay quienes sienten amor, pero no saben amar.

Muchas veces nos preguntamos: ¿qué es lo que realmente pasa?¿por qué esa persona que amamos y sabemos que nos aman no logra expresarnos ni hacernos sentir ese amor?... ¿será que no es tan intenso como creemos puede serlo?... ¿o tal vez es que no sabe dejarlo salir de su corazón?...

No podemos dudar del amor de papá y mamá, ni el de los abuelos, tíos o de aquellos que podemos llamar amigos, pues es un amor que aunque muchos no lo sepan manifestar, existe y habita en el corazón. Tal vez, lo que pasa es que en su historia personal de fondo podemos encontrar que nadie les enseñó a amar.

El amor se siente, pero a expresarlo se aprende, y con cada pareja es diferente. Muchas veces nace y crece en lo más profundo y oculto del corazón; pero nunca nadie nos enseñó a encontrar la llave que abriera esas puertas y dejara salir y expresar libre ese amor. Porque hicieron falta desde la niñez los abrazos y mimos, o escuchar muchas veces para aprender a pronunciar esos TE AMO. Tampoco se dieron y ofrecieron nunca los detalles, ni se crearon los espacios para los juegos tiernos y caricias que en silencio gritan: eres lo más hermoso y valioso que tengo en la vida.

Sentir amor y no expresarlo, duele tanto como necesitarlo y no encontrarlo, porque ante ese vacío afectivo del corazón, la razón se apodera de los sentimientos e intenta dominarlos con el pensamiento, asumiendo que es mejor dejarlos dormidos que despiertos, para evitarnos después debilidades y lamentos.

El amor nace y se instala en lo más profundo del alma. Los seres humanos hemos sido creados por Dios desde el amor, por amor y para el amor; simplemente que para aprender a expresarlo hay que sentirlo, recibirlo, experimentarlo, retroalimentarlo… Y a muchos, a lo largo del camino esa oportunidad no se les ha dado, por eso cuando se trata de sentimientos se vuelven prevenidos; y creen plenamente, que lo mejor es evitarlos o reservarlos. Lo que no quiere decir, que muy dentro de sí no sientan por ti ese amor que le da razón de ser al vivir.


Por todo esto es válido decir, que sentir amor no siempre significa saber amar. Y no podemos permitir que en este mundo actual, en el que las relaciones se quebrantan con facilidad, y los hijos crecen lejos de papá y mamá, nuestros niños y jóvenes sientan que no tienen quien les enseñe realmente a amar, y por eso busquen en sitios equivocados, lo que pueda colmar el vacío de su corazón, para no seguir con esta cadena de desamor de generación en generación.

Duele amar a alguien y no ser correspondido, pero más doloroso es amar a alguien y nunca tener el valor para decirle a esa persona lo que sientes. Tal vez Dios quiere que conozcamos a unas cuantas personas equivocadas antes de conocer a la persona correcta, para que al fin cuando la conozcamos, sepamos ser agradecidos por ese maravilloso regalo, y estar preparados para valorarlo como debe ser. O lo que yo creo más bien: ama lo que vives con la persona y no ames a la persona.

Una de las cosas más tristes de la vida, es cuando conoces a alguien que significa todo, que darías tu vida y todas las necesarias para que sea feliz, solo para darte cuenta al final que no era para ti y la tienes que dejar ir. Por eso, porque no amas incondicionalmente, y porque amaste a la persona en vez de amar las experiencias que con esas persona tuviste.

Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra puerta se abre, pero algunas veces miramos tanto esa que se cerró, que no vemos la que se abrió frente a nosotros. Es cierto que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, pero también es cierto que no sabemos lo que nos hemos estado perdiendo hasta que lo encontramos. Es decir, empieza a asimilar la diferencia entre apego y amor.

Darle todo tu amor a una persona nunca te da la garantía de que te amará, pero no esperes que te amen, solo espera que el amar crezca en el corazón de la otra persona, ya que así será feliz y eso es lo que importa, pero si no crece sé feliz, porque creció en el tuyo. Por eso, porque debes amar lo que cocreas con esa persona, y no a la persona.

Hay cosas que te encantaría oír, que nunca escucharás de la persona que te gustaría que las dijera. Nunca digas adiós si todavía quieres tratarte. Nunca te des por vencido, si sientes que puedes seguir luchando. Nunca le digas a una persona que ya no la amas si no la puedes dejar ir. Todo eso es codependencia... no es amar.

El amar llega a aquel que espera aunque lo hayan decepcionado. A aquel, que aun cree, aunque lo hayan traicionado. A aquel, que aun necesite amar, aunque antes haya sido lastimado; y a aquel, que tiene el coraje y la fe para construir la confianza de nuevo, y buscar nuevos caminos y nuevas pasiones. Eso es amar y no el te amo.

El principio del amor es dejar que aquellos que conocemos sean ellos mismos, y no tratarlos de voltear con nuestra propia imagen, porque entonces solo amaremos el reflejo de nosotros mismos en ellos.

No vayas por las bellezas y las riquezas, porque aun eso se pierde. Ve por alguien que te haga sonreír, que te haga sentir bien, alguien que valga por dentro, porque basta tan solo una sonrisa para hacer que el día más oscuro brille. No ames a la persona, experimenta amar con ella.


01 agosto 2013

Do you LOVE the right way?


Your way of loving others is beneficial to you only if it doesn’t cause any unpleasant emotions.

When you feel angry, impatient, resentful, sad, or rejected, it may be a sign that your way of loving needs improvement. That is, if you want to have healthy relationships. To love is to accept the wishes, opinions, and behaviour of others, even if you don’t understand their behaviour and don’t agree with it.

Loving is still the best way to be happy, which we all want. We all have to learn to love despite the many difficult situations we go through such as violence, jealousy, indifference, rejection, poverty, etc. It’s hard for some of us to accept difficult situations because we fear that accepting the situation means it won’t change and we will have to live with it forever. Try accepting it and you’ll see it’s the opposite. The most precious gift parents can give to their children is selfresponsibility.

True love is acceptance, and acceptance has the power to heal at a physical level and beyond. It leads to the transformation of the situation that’s disturbing you. This can occur in several unexpected ways, but remember that we all have our limits and it’s important to take them into account and respect them.

By the same token, it’s impossible for you to feel loved by others if you can’t love yourself. If you feel judged or criticized by others, it’s because inside, you judge and criticize yourself. When was the last time you said to yourself I love myself and really felt it inside? When you accept yourself and give yourself the right to be who you are, even with certain behaviours that you don’t like, and when you have in mind what you want to become, you will gradually start to love yourself more.

Y acabo en español:

Naces en el amor de una familia, y desde ese día, debes aprender a no apegarte, y por ende, a no apegarte a lo que te fue dado. Al mismo tiempo, debes aprender a entrar en la sociedad (con humanos, plantas, animales, cosas, etc…) con amor y no por apegos.

apegos
 
La gran lección es transitar del amor aprendido en donde te parieron al amor hacia todo lo que te rodea, sin apegos. Y dejar los apegos que te acercaron a lo que te rodea, para amar incondicionalmente lo que te rodea. Es decir, el amor de familia experiméntalo en la sociedad, y de la sociedad aprende a no apegarte a nada ni a nadie.

Ama lo que te suceda sin tener que amar a nada ni a nadie. Ama lo que vives con cada persona sin tener que amar a nadie, y así estarás con esas personas por el tiempo que gustes.

14 julio 2013

Nunca viajes tan lejos...
para encontrarte en el mismo lugar de partida.

Buenos días, buena energía


MIGRAR


Ser emigrante representa muchas cosas positivas y negativas. Y también el derecho a opinar sobre el territorio al que llegas.

Hay dos aspectos, uno lo que resiente el emigrante en el nuevo territorio; y otro, la forma como es visto, y eso tiene que ver con la forma como el emigrante se va a sentir y reaccionar en su nuevo mundo.

Pero en general, con algunas excepciones claro está, encontramos el sentimiento de nostalgia de lo que se dejó atrás, de lo que en cierta forma se va a perder por algunos años. Es muy duro y triste saber que algunas personas están avocadas a esto por poder salir adelante.

Ser emigrante es una buena cosa para verse y aprender de sí mismo, y saber quienes conforman tu entorno.

Ser emigrante te enseña el NO APEGO (que no es lo mismo que el desapego).

Ser emigrante te enseña que el tiempo y espacio no existen nada más que en tu mente.

Ser emigrante te hace a ti y a los que dejas en tu país.

Ser emigrante te muestra lo que es el amor... ay, amor!

Ser emigrante te descorcha la incomprensión y crítica de los de donde vienes y de los de donde vas.

Ser emigrante te trae injusticia humana pero Justicia Divina.

Ser emigrante te fortalece.

Ser emigrante te marca para siempre.

Ser emigrante es comenzar con un nuevo orden de cosas. Parirte de nuevo.

Ser emigrante, también es una buena forma de ver desde afuera su país de origen, y de valorarlo en la medida que corresponda.

Ser emigrante para algunos permite escapar de una mala situación económica en su país y encontrar una vida mejor para formarse o trabajar, y todo ello, con un fin último en la mayoría de los casos: velar responsabilidad por su familia.

Ser emigrante para muchos otros trae más cosas positivas: nuevos encuentros personales y profesionales, amistades, enemigas, nuevas parejas y una nueva y buena vida.

Ser emigrante es conocer nuevos horizontes, nuevas culturas, nuevos sistemas y sociedades, nuevas democracias (si existen), y si se tiene la capacidad de apreciarlas y por qué no, de opinar de ellas en toda su amplitud.

Ser emigrante puede traer buenas cosas para muchos individuos, pero como dije antes también está el sentimiento de la nostalgia, la discriminación para algunos, la explotación en el trabajo para otros, diferentes sacrificios, la barrera de la lengua…

Ser emigrante también depende si se está en situación legal o no, para los que no, esto se puede tornar en algunos casos al miedo de ser atrapado y deportado, el ser emigrante clandestino complica el regreso de vacaciones para los que quieren ver su familia y su tierra.

Ser emigrante, representa el crecimiento del amor por el mundo más que por el país, incrementa el sentimiento de solidaridad y confraternidad, de respeto. Pero el respeto también es tener criterio sobre ese territorio; opinar libremente con argumentos, aleccionarse y aleccionar.

Ser emigrante puede representar muchos nuevos amigos, pero también mucha soledad.

Ser emigrante es ser visto como una amenaza para algunos autóctonos, sobre todo si tu nivel académico y/o curriculum profesional es de mayor cualificación que la media.

Ser emigrante es un desafío que puede destruir una persona como la puede fortalecer.

Ser emigrante es ser tolerante hacia otras personas de diferente procedencia, cultura, religión… o lo contrario, todo depende de la visión con la que se venga de su país de origen, pero también de las vivencias en el nuevo país que se puede convertir en un buen descubrimiento o en un choque de culturas.

Ser emigrante esto y mucho más. Yo soy emigrante en el mundo y en tránsito por este hábitat, y algunas cosas de las que dejo aquí escritas me tocan, porque me conciernen a mí directamente; y las demás, a personas que conozco.

Si trasciendes de lo físico a lo espiritual, de lo mental al Yo Superior, te darás cuenta que definirse emigrante es tan absurdo como ser hijo de, o fan de, o pareja de, o patriota de…

Tu cultura eres tú, tu país eres tú, tu sociabilidad eres tú, tu solo representas a: TU.


13 julio 2013

Mar, y tú me preguntas... ¿Qué tiene México para mí?


Para que el águila levante el vuelo...
primero debe abrazar bien las raíces (ramas)...

25 junio 2013

Supera Tu ruptura

“Si te permites cuestionar la veracidad de lo que tu mente te dice, te darás cuenta que en realidad, lo que te hace sufrir no es que la persona se haya ido si no lo que tú crees que eso significa, la historia que te cuentas”

“Porque cuando vemos que aquello que parece tan terrible y negativo, no lo es, entonces podemos recibirlo con aceptación e incluso con curiosidad y hasta entusiasmo, y podemos ver que NUESTRA VIDA CONTINUA; y que nuestra vida sin pareja puede ser tan buena como nos lo permitamos… Mientras más nos aferramos a algo que ya no es, más sufrimos… No podemos controlar cómo actúan otras personas pero si cómo nos sentimos al respecto”

Amiga, insisto en lo que ya os dije: Proyecta, recrea y visualiza tu nueva relación, sin que necesites ni tener la cara de esa persona… eso no es importante ahora. Es como soñar despierta… sueña despierta tu nueva relación, no si es moreno, rubio, alto… Recrea vivencias que te gustaría tener… Y diviértete y sonríe mientras lo haces…

Todos queremos ser felices y creemos que tener una pareja nos dará esa felicidad que tanto buscamos. Todo va bien mientras la tenemos, pero ¿qué pasa cuando esta relación se acaba?, ¿cuando la persona en la que hemos puesto tantas expectativas y sueños se va de nuestro lado y nos deja?, ¿cómo nos enfrentamos a situaciones como éstas?, ¿cómo vivimos la vida a partir de ese momento?...

Para la gran mayoría esta es una situación muy difícil y dolorosa, aparecen muchos miedos, inseguridades, decepciones, resentimientos y el dolor puede ser muy profundo… ¿Y por qué es esto?, ¿por qué sentimos tanto dolor?. La gran mayoría cree que porque hemos perdido a la persona que “nos hace felices” o que nos da seguridad, amor o compañía.

Pero, ¿qué tal si esta no es la causa real de nuestro dolor?. ¿Qué tal si está en nuestras manos el sentirnos bien independientemente de que esa persona esté o no a nuestro lado?

Lo que puedo recomendarte es que sigas estos 5 pasos:

1. Nota cuáles son los pensamientos que aparecen en tu mente cuando te sientes mal. ¿Qué es lo que te dice tu mente? Es posible que te diga cosas como: sin él no podré ser feliz, no soy lo suficientemente buena, es muy difícil y triste estar sola, necesito a alguien a mi lado para ser feliz, se ha ido con alguien mejor que yo, que pensarán los demás de mí, no podré encontrar a otra persona, hay algo malo conmigo por eso se ha acabado… Nota los pensamientos dolorosos y estresantes que aparecen, pensamientos de los cuáles no somos muchas veces siquiera conscientes. Cuando creemos pensamientos como estos, no es de sorprender que nos sintamos como lo hacemos…

2. Cuestiona estos pensamientos dolorosos y comprueba si son “verdaderos”. Si te permites cuestionar la veracidad de lo que tu mente te dice, te darás cuenta que en realidad, lo que te hace sufrir no es que la persona se haya ido de tu vida, sino lo que tú crees que eso significa, la historia que te cuentas… Pregúntate si es verdad, si puedes saber que es verdad con “absoluta certeza” (y por favor responde con un simple sí o no…), que sin él no podrás ser feliz, que no eres lo suficientemente buena porque tu pareja se ha ido de tu vida, que es muy difícil y triste estar sola, que “necesitas” a alguien a tu lado para ser feliz, que se ha ido con alguien “mejor” que tú, que los demás pensarán mal de ti , que no podrás encontrar a otra persona, que hay algo malo contigo por eso se ha ido… ¿De verdad te crees a tu mente?. Cuando no cuestionamos estos pensamientos y “creemos” que son verdad sufrimos, la pasamos mal, y cuando no nos creemos estos pensamientos o no tenemos estos pensamientos en nuestra mente estamos bien…

3. Haz la prueba, intenta ver cómo sería tu vida sin esos pensamientos que te agobian… Intenta imaginar (aunque al comienzo pueda serte difícil) cómo sería tu vida y tu día a día sin no pudieras tener esos pensamientos en tu cabeza, es muy probable, que entonces estés en paz, y viviendo el momento relajadamente incluso disfrutándolo… Si esto se te hace difícil, nota cómo cambia tu estado de ánimo y te entristeces o te molestas cuando aparece cualquiera de estos pensamientos en tu mente, y nota o recuerda cómo te sientes en aquellos momentos en los que “te olvidas del tema” y estás pensando en otras cosas, o alguien te llama por teléfono y te distraes, o simplemente, por la razón que sea, te has olvidado por un momento de la ruptura… ¿Puedes ver cómo cambia tu vida y tu estado de ánimo? ¿Puedes ver cómo tu estado de ánimo varía dependiendo de los pensamientos que tengas en tu mente? Pues claro… tu mente no eres tú!

4. Busca las pruebas de cómo “lo contrario” de lo que crees y te hace sufrir puede ser tan verdadero o más… Y esto es clave, porque te ayudará a corroborar que lo que crees y te hace sufrir no es verdadero… Si el pensamiento es que “sin él o sin ella no podré ser feliz”, lo contrario sería “sin él o ella podré ser feliz” busca pruebas de esto.
Aquí algunos ejemplos:
• No puedes saber el futuro y por consiguiente no puedes saber cómo te sentirás más adelante
• Si antes de conocer a esa persona no la necesitabas para ser feliz o estar bien, ¿por qué ahora no podrás serlo?
• Piensa en relaciones anteriores que hayan terminado y cómo pudiste volver a ser feliz después de eso… o casos de personas cercanas que hayan vivido experiencias similares y volvieron a ser felices después de una ruptura…
• Busca tus propias pruebas. Cuando nos permitimos ver lo que “en realidad” nos afecta y descubrimos que no es en la otra persona si no las historias que nos contamos de lo que estamos viviendo, podemos ver que entonces sí podemos hacer algo al respecto, podemos trabajar y cuestionar esos pensamientos que tanto dolor nos causan…



5. Y en lugar de pensar una y otra vez en todo lo “negativo” que crees que significa que esta persona se haya ido, te invito a que pienses en todas las razones por las cuales tu vida es incluso mejor ahora gracias a esta experiencia. Y aunque pueda parecer difícil siquiera abrirnos a esta posibilidad o hacernos esta pregunta, si lo que realmente quieres es estar bien, te recomiendo de corazón que reflexiones sobre esto. Nota lo que quizás hasta ahora no has observado, por qué, si Dios, tu Destino o el Universo, (como quieras llamarlo) es “amable y amoroso” ¿por qué habría elegido esta experiencia para ti?, ¿por qué tu vida, la de quienes te rodean y el mundo “es mejor” gracias a esta experiencia?.
Haz la lista con calma, con el corazón abierto, porque esto puede ayudarte mucho a recuperar tu bienestar. Quizás puedas “apreciar” que tendrás más tiempo para ti, que podrás retomar o empezar a hacer cosas que te gustan y habías dejado de lado, que ya no tendrás quizás las discusiones que tenías, podrás leer los libros que querías leer, ver los programas que a ti te gustan, darte el tiempo y la atención que muy posiblemente no te estabas dando, ponerte nuevamente en primer lugar… ¿Y de qué manera podría ser mejor la vida de otros gracias a esto? Porque tu familia y amigos podrán disfrutar más de tu compañía ahora, porque tendrás más tiempo para los demás… sobre todo para ti!

¿Y de qué manera el mundo será mejor gracias a esto?. Quizás tengas más tiempo para ser de servicio para otros, o puedas dedicar más tiempo para desarrollar tu creatividad y ayudar con esto a otros. Estos son solo algunos ejemplos, busca tú las razones que son válidas para ti, por más sencillas que parezcan, date ese regalo. Porque cuando vemos que aquello que parece tan terrible y negativo, no lo es, entonces podemos recibirlo con aceptación e incluso con curiosidad y hasta entusiasmo, y podemos ver que nuestra vida continua y que nuestra vida sin pareja puede ser tan buena como nos lo permitamos… Mientras más nos aferramos a algo que ya no es, más sufrimos… No podemos controlar cómo actúan otras personas pero si cómo nos sentimos al respecto

Como decía Marco Aurelio, filósofo y emperador romano: “Si te afliges por alguna causa externa, no es ella lo que te importuna, sino el juicio que tú haces de ella. Y borrar este juicio, de ti depende”.

La realidad es que en este momento esa persona ya no está a tu lado y puedes vivirlo de dos maneras: con sufrimiento, dolor y resentimiento o puedes aceptar y “amar” esta nueva etapa de tu vida, sacar lo mejor de ella, disfrutar de TU compañía y apreciar los regalos que esta nueva experiencia te trae, ¿qué eliges?