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08 septiembre 2013

Un buen curso os deseo

Mis niños amados Manuele y Pableras, sabéis que me dedico a ayudar. Siempre lo digo ya de esta forma: AYUDO A LAS PERSONAS Y ANIMALES A VIVIR MEJOR O MORIR EN PAZ.

Sí, eso segundo no lo sabíais... sí, aprendí desde el año pasado a ayudar a los animales; se puede hablar con ellos, y te dicen lo que les pasa, así vas y se lo cuentas al veterinario y/o sus dueños, y les ayudan a sanar. Mi amada amiga Aina también lo hace. Ella, decidió ser ciega en esta vida, pero os aseguro que vé hasta lo traspuesto, jajaja, la adoro.

Aquí os mando un video de un jerezano excepcional: El Gran Gabini. El es un pedazo de mimo, payaso, artista, mago, ... que empezó de la nada y ya veréis lo que hace. No lo conozco en persona, pero sí a su hermano, con el que viví buenas juergas en las noches de los jereles de la mano de mi colega el Bollo... jajaja. Buenos tiempos aquellos..........

A la mayoría de las personas que trato, les duelen sus emociones y sentimientos, es por lo que más sufren... ¿ Y sabéis lo que les aconsejo al 100% ?. Pues que vayan y aprendan a hacer teatro, mimo, expresión corporal, y todo lo parecido a eso. Que ni hagan yoga, ni meditación, ni reiki, ni leches... Quiero deciros con esto, que siempre que haya algún teatro en el cole, alguna interpretación de lo que sea, os apuntéis. Os servirá muchísimo en la vida. Os lo aseguro. Yo hice mucho teatro en mi cole, y luego en la Universidad más todavía porque la "animación" era asignatura no reglada pero sí muy necesaria. Y tuve dos excelentes amigos actores de Cádiz, Alfonso y Luis Alfonso.

Ahora sigo re-estudiando El Lenguaje del Cuerpo del que algo escribí aquí. Y en breve empiezo un curso de teatro.

Con amor para vosotros vidas mías, papá.

EL GRAN GABINI

04 mayo 2013

CUERPO HUMANO: 96 curiosidades



1. El cuerpo humano recambia prácticamente todos los átomos que lo forman en un plazo de unos 5 años. Mírate bien, en unos años no quedará nada de ti.
2. La fiebre es un arma utilizada por el sistema inmune para defenderse de patógenos. La liberación de una hormona llamada prostaglandina E2 desencadena una serie de eventos que, al aumentar la temperatura de nuestro cuerpo, aumentan la movilidad y fagocitosis de los glóbulos blancos, la proliferación de células T y la actividad de interferón, y puede reducir la actividad de muchas toxinas.
3. Los bebés tienen 300 huesos. Los adultos, 206.
4. Los huesos de los niños crecen más rápidamente durante la primavera.
5. La lengua se compone de 16 músculos individuales.
6. Los músculos producen calor para mantener la temperatura corporal.
7. Existen 96.000 km de vasos sanguíneos en el interior del cuerpo humano.
8. Cuando llegamos a los 70 años, hemos respirado por lo menos 600 millones de veces. ¡Oiste bien! 600 millones de veces… si quieres puedes empezar a contar y comprobarlo por ti mismo.
9. Los músculos más pequeños del cuerpo humano se encuentran en las orejas.
10. El espermatozoide masculino es la CÉLULA más pequeña del cuerpo y el óvulo femenino la mayor.
11. Los riñones filtran las impurezas de la sangre a una media de 57 litros por hora.
12. Tu corazón late 100.000 veces al día, 35 millones de veces al año, y 2.500 millones de veces a lo largo de una vida (de media). (Otra vez te invito a que empieces a contar)
13. Tu corazón tiene aproximadamente el mismo tamaño que tu puño.
14. Aplasta una pelota de tenis con toda la fuerza que tengas con tu puño. Esa es aproximadamente la misma cantidad de fuerza que tu corazón emplea cada vez que bombea sangre a través de tu sistema circulatorio.
15. A lo largo de una vida media, el corazón bombea un millón de barriles de sangre.
16. La arteria aorta es la más larga del cuerpo y su diámetro es similar al de una manguera de jardín; sin embargo hacen falta 10 capilares para igualar al grosor de un cabello humano.
17. Los sonidos producidos por tu corazón cuando late son provocados por las válvulas cardíacas al abrirse y cerrarse.
18. Mucha gente coloca su mano sobre el lado izquierdo de su pecho pensando que esa es la ubicación real de su corazón. Lo cierto es que el corazón está en el centro de tu pecho, sin embargo su latido se oye más fuerte en el lado izquierdo puesto que este músculo está ligeramente inclinado hacia la izquierda y golpea contra ese lado del pecho.
19. Cuando los antiguos egipcios preparaban un cuerpo para su enterramiento, el corazón era el único órgano que dejaban dentro del cuerpo. Creían que poseía los poderes necesarios para entrar en la vida eterna.
20. La media de pulsaciones de un corazón adulto es de 72 por minuto, pero puede llegar a palpitar 200 veces por minuto durante una sesión de ejercicios.
21. La potencia generada al día por un corazón bastaría para mover un coche 32 kilómetros.
22. Tu corazón bombea 4,5 litros de sangre por minuto, es decir 6.480 litros al día.
23. El corazón es el músculo corporal que más duro trabaja.
24. Lev, la palabra hebrea para corazón, aparece 190 veces en la biblia judía con muchas connotaciones distintas.
25. Si la temperatura de tu cuerpo baja 3 grados enseguida tiritarás de frío. Si sube 2 grados, tendrás una fiebre de aquellas.
26. Una relación sexual dura en promedio unos 14 minutos, y en este momento, mientras lees esto, unas 760 personas están teniendo sexo alrededor del mundo.
27. El promedio de alimentos que un ser humano come en su vida es de 50 toneladas y 50.000 litros de bebidas.
28. Los músculos de los ojos se mueven unas 100.000 veces diariamente. Para que nuestra pierna se ejercite la misma cantidad, deberíamos caminar 80 kilómetros todos los días.
29. Podemos resistir 7 días sin comida, pero solo 48 horas sin agua.
30. Si un corazón adulto se conectara a un camión con un depósito de 8.000 litros, podría llenarlo en un día.



31. El 16% de las mujeres nacen rubias, y 33% de las mujeres son rubias.
32. Una persona parpadea aproximadamente 25 mil veces por semana.
33. Cada año, el 98% de los átomos del cuerpo humano son sustituidos.
34. Su cabello crece mas rápido durante la noche, y usted pierde en promedio 100 pelos por día.
35. Un estornudo viaja en tu boca a 965 Km/hr.
36. 100 tazas de café tomadas en un lapso de cuatro horas, técnicamente pueden causar la muerte.
37. La gente rubia tiene más pelo que la gente de pelo oscuro.
38. Los gatos y los perros, al igual que los humanos, pueden ser zurdos o derechos.
39. Según estudios, Los hombres utilizan un promedio de 15,000 palabras por día, las mujeres 30,000.
40. La gente inteligente tiene mas zinc y cobre en su cabello.
41. Solo una persona entre 2.000 millones vive 116 años o mas.
42. El corazón humano genera suficiente presión cuando bombea la sangre que podría esparcirla fuera del cuerpo hasta 10 metros de distancia.
43. Es imposible estornudar con los ojos abiertos
44. No te puedes suicidar conteniendo el aliento por ti mismo.
45. Si se erradicaran las enfermedades cardíacas, el cáncer y la diabetes, la expectativa de vida del hombre sería de 99.2 años.
46. Los diestros viven en promedio 9 años más que los zurdos.
47. El sudor sirve para refrescar la piel en épocas de calor.
48. No hay dos huellas dactilares iguales
49. La piel contiene un pigmento, la melanina, que da el color a la piel y protege del sol. Las pieles oscuras tienen más melanina.
50. La piel tiene un grosor de dos milímetros.
51. Las pecas se deben a una producción desigual de melanina.
52. El polvo de la casa contiene una cantidad enorme de células muertas de nuestra piel.
53. La media luna de la base de la uña es una capa de piel.
54. Las uñas de la mano tardan 6 meses en crecer desde la base a la punta.
55. Las uñas crecen 0,55 mm por semana. Pueden alcanzar los
30 cm de longitud.
56. Hay unos 100.000 pelos en la cabeza.
57. El pelo crece unos 2-3 mm por semana.
58. La lengua humana mide unos 10 cm de longitud.
59. El sentido del olfato mejora cuando se inhala con fuerza debido a que más sustancias llegan a los receptores de la nariz.
60. El cerebro puede habituarse a los olores, incluso a los más horribles. Simplemente desconecta y cesan de percibirse.
61. Nuestro olfato se hace más débil a medida que envejecemos.
62. Las cuerdas vocales son dos ligamentos elásticos en la laringe. Cuanto mas aire reciben, más fuerte será su vibración y el sonido producido.
63. Las papilas gustativas funcionan solo cuando la saliva disuelve las sustancias del alimento y pasa sobre las papilas.
64. Los bebés nacen con papilas gustativas por toda la boca. Desaparecen gradualmente, quedando reducidas únicamente a la lengua. Las papilas están más concentradas en los filos de la lengua.
65. La zanahoria ayuda a ver en la oscuridad, porque tiene vitamina A.
66. Las lágrimas son necesarias para mantener los ojos húmedos y limpios.
67. Los niños tienen el oído más sensible que los adultos.
68. El sonido real del corazón es algo parecido a “ducta-duc”, sonido que se produce al cerrarse las válvulas.
69. El hueso más largo es el fémur (46 cm), y el más pequeño el estribo del oído (2,5 mm = la punta de un lápiz).


70. Los dientes están recubiertos de esmalte, que es la sustancia más dura que los animales fabrican.
71. Tenemos 32 dientes, de los cuales 8 son incisivos (para cortar), 4 caninos o colmillos (para desgarrar). 8 premolares y 12 molares (para masticar).
72. Al caminar usamos más de 200 músculos diferentes.
73. El músculo más grande es el glúteo (nalgas), y el más pequeño es el del estribo (1,26 mm de longitud).
74. Necesitan los músculos constantemente azúcar y oxígeno. Cuando les falta se genera ácido láctico, responsable del cansancio y el dolor muscular. Y las agujetas.
75. La comida pasa de 3 a 5 horas en el estómago y de 6 a 20 en el intestino grueso.
76. Cuando tragamos, una tapadera llamada epiglotis cubre la tráquea para impedir que la comida pueda entrar al aparato respiratorio.
77. En el estómago caben entre medio litro y 2 litros de alimento.
78. Producimos diariamente entre litro y litro y medio de saliva. La función de la saliva es envolver al alimento y hacerlo más suave para que cuando pase al estómago, no desgarre sus paredes.
79. Si extendiéramos el intestino delgado, éste llegaría de un extremo a otro de la clase, ya que tiene por término medio, unos 6,5 metros. El intestino grueso solo tiene 1,5 metros.
80. El hipo está causado por la contracción súbita del diafragma. Entonces el aire entra muy rápidamente y las cuerdas vocales se cierran; ésto causa el sonido de hipo.
81. El pulmón derecho es más grande que el izquierdo; este debe dejar espacio al corazón.
82. Por qué se debe respirar por la nariz; porque por su mayor recorrido, el aire llega más caliente a los pulmones, y así no nos resfriamos tan fácilmente.
83. Casi la mitad del agua que bebemos la expulsamos a través de la respiración.
84. La hormona del crecimiento la segrega el cuerpo durante el sueño principalmente, de ahí la importancia de dormir mucho cuando se es niño.
85. En situaciones de miedo, angustia o shock, las glándulas suprarrenales producen adrenalina, que prepara al cuerpo para un ejercicio físico fuerte.
86. Las hormonas se encuentran en la sangre.
87. Las niñas crecen con más rapidez que los niños.
88. Una persona es aproximadamente 1 cm más alta por la mañana que por la tarde. Esto se debe a que las almohadillas cartilaginosas de la columna vertebral se van comprimiendo durante el día.
89. Los recién nacidos se tranquilizan al oír el sonido del corazón.
90. Antes nacíamos con los ojos cerrados, como los animales. Hoy día los niños nacen con los ojos abiertos.
91. El feto no necesita respirar, porque recibe el oxígeno a través de la madre. El bebé al nacer se les da unos golpecitos para que llore y se le abra el pulmón.
92. Los riñones filtran toda la sangre del cuerpo cada 5 minutos.
93. Podemos sobrevivir con un único riñón. Si uno cesa de funcionar, el otro aumenta de tamaño para realizar el trabajo de los dos (esto pasa con todas las partes del cuerpo). También se puede sobrevivir sin riñones (diálisis).
94. Nuestro término loción deriva de la palabra latina lotium, lavado. Los romanos usaban orina rancia como loción capilar porque prevenía la caspa y mataba los piojos. También se usaba en el teñido de las telas.
95. Si nos tapamos los oídos perdemos el sentido de la orientación.
96. La Orina contiene muchos nutrientes útiles para las plantas.

16 junio 2011

LA LIMPIEZA QUE SANA


Yo la he hecho, y es espectacular! Funciona!

Me inicié en el ORIGEN EMOCIONAL DE LA ENFERMEDAD gracias a mi gran Maestro Lele, y me enseñó aquello de los 5 días a zumo de manzana, que él recomendaba desde los años 80.

La manzana tiene propiedades como:

USO INTERNO
  • desintoxica el hígado
  • dilata los vasos por donde evacuaremos los cálculos hepáticos y biliares
  • Antiinflamatoria del aparato digestivo
  • Antidiarreica y laxante suave
  • Diurético y depurativa
  • Anticatarral
  • Anticolesterol
  • Hipotensora
  • Sedante
  • Febrífuga
  • Ayuda a fumar menos
  • Anticancerígena: Por su contenido en catequinas y quercetina, dos fitoquímicos que protegen contra la acción de los radicales libres y tienen propiedades anticancerígenas muy potentes
  • Enfermedad de Ménière: las curas de vinagre de manzana con agua ayudan a mejorar esta enfermedad
USO EXTERNO
  • Dolor: Para relajar los músculos cansados después de un esfuerzo físico, evitando los dolores y calambres se puede aplicar una loción sobre la zona dolorida con vinagre de manzana
  • Hongos en los pies: El vinagre de sidra puede utilizarse para eliminar los hongos de los pies, evitando la sensación de ardor
  • Uñas: Los baños de uñas en vinagre de sidra de manzana ayudan a fortalecer las uñas y evitar que se rompan
  • Alergias alimentarias: También puede resultar eficaz para disminuir la intolerancia hacia ciertos alimentos, evitando las alergias alimentarias
  • Oído: El vinagre de de manzana tiene propiedades muy beneficiosas para la salud del oído. Es rico en potasio cuya deficiencia, junto a la de magnesio, cinc y manganeso puede producir sordera. Además hidrata y regenera las mucosas por lo que puede ayudar a combatir los problemas del oído interno debidos a excesiva sequedad
  • Mal olor de las axilas: El vinagre de sidra de manzana puede constituir un buen desodorante para eliminar el olor desagradable
  • Flaccidez: Se utiliza para realizar masajes de las zonas flaccidas y mejorar el aspecto de la piel



LA LIMPIEZA DEL HIGADO Y LA VESICULA
basada en la Técnica del Dr. Andreas Moritz

¿Qué importancia tiene el hígado?. ¿Qué consigues con esta limpieza tan sencilla?


Hoy en día, por desgracia, poca gente sabe aún cómo limpiar el hígado. La mayoría de los afectados, además, desconoce que lo tiene lleno de sedimentos internos que atrancan su trabajo mientras echan la culpa al estómago, intestinos, piel, alergias, corazón, y otros órganos o enfermedades. Sin embargo, en la raíz de casi todas las patologías está siempre el silencioso hígado, pues el hígado es el gran olvidado de la medicina (o el gran desconocido), ya que sin manifestarse en los análisis puede estar en insuficiencia, «amargándonos» la vida.

Comparativamente con el hígado, poca gente tiene piedras en la vesícula. Pero, aún así, miles de ellos pasan cada día por el quirófano a operarse de sus piedras. Si tienen tantas en la vesícula, imagínese como tendrán el hígado: ¡completamente congestionado!. Los que desarrollan piedras en su vesícula, podemos asegurarles que tienen muchas más dentro de su hígado. Pero si se operan de éstas, ¡seguirán con el hígado lleno de cálculos!.

Por culpa de estos depósitos intrahepáticos, el hígado no puede fabricar suficiente bilis para una buena digestión, y su trabajo será aún más insuficiente después de la resección de la vesícula. Cierto que ya no tendrá cólicos, pero al extirpar la vesícula quedará con la digestión estropeada de por vida.

El fin de la vesícula es concentrar y expulsar la bilis cuando la comida llega al intestino delgado. Gracias a ella, no sólo se digieren las grasas, sino que también se eliminan los tóxicos que depura el hígado, se hace la digestión de proteínas e hidratos de carbono (junto a los jugos pancreáticos), se depuran y limpian los intestinos de flora patógena y, dado que la bilis es muy alcalina, se neutraliza el ácido clorhídrico proveniente del estómago, entre otros cientos de funciones, todas muy relevantes para la salud. Minimizar su importancia es por tanto un craso error.

Al no tener suficiente bilis acumulada -por falta de vesícula- los pacientes operados tendrán que conformarse con el gota a gota que fabrica su hígado, la cual es diez veces menos concentrada que la que se acumula en la vesícula. Quedarán así mutilados y con la digestión deteriorada para siempre, no pudiendo abusar de nada y lo que es peor, desembocando en numerosos otros procesos patológicos como hinchazón abdominal, diarreas crónicas u osteoporosis. Por eso, operar la vesícula no resuelve el problema, sino que tan sólo lo cronifica y muchas veces empeora. La única solución es limpiarla, pero conservándola porque la vesícula es un órgano fundamental para la digestión, y la digestión es el motor de la salud.

Pero no sólo hay cálculos en la vesícula, sino que éstos también se forman dentro del hígado, lo que es generalmente desconocido. Éstos llegan a obstruir los canales biliares intrahepáticos, mermando notablemente sus importantes funciones orgánicas. Es muy cierto que la mayoría de las personas, debido al tren de vida actual, tenemos el hígado afectado por un exceso de sedimentos o depósitos que pasan desapercibidos para la medicina oficial, y también para la alternativa. ¿Por qué? Porque estas piedras -coágulos de bilis seca-, no se detectan fácilmente en las ecografías dado que la mayoría están formadas por colesterol seco. Y no se detectan porque tienen la misma densidad que los tejidos del hígado, ya que están formados hasta en un 96% de colesterol.

El hígado fabrica colesterol continuamente para cientos de funciones, y la misma bilis es colesterol en estado líquido gracias a la presencia de sales biliares que la mantienen así. Cuando la bilis se coagula dentro del hígado por diversas razones (dietas light, baja hidratación, uso de anticonceptivos…) los conductos intrahepáticos se atascan y se deforman, dando lugar al entorpecimiento de la circulación intrahepática, impidiendo también la salida de fluidos del mismo para la digestión. Este atasco es sumamente nocivo para la salud. Ello produce numerosas dificultades digestivas, y también posteriores enfermedades de todo tipo que se derivan de la insuficiencia hepática como son: alteraciones metabólicas, intestinales, digestivas, linfáticas, inmunitarias, hormonales, cardíacas...

El hígado repercute en todo, pues él es el encargado de fabricar tu cuerpo y de limpiarlo. Ciertamente podemos asegurar que: ¡tu hígado es tu médico!

Por causa de estos sedimentos duros de colesterol atascados, el hígado se ve incapaz de fabricar suficiente cantidad de bilis para la digestión (1 litro y cuarto al día) y soltarlo luego al intestino. Así, cada día, grandes cantidades de comida sin digerir se degradarán en el tracto intestinal sin poder ser metabolizados, lo que finalmente terminará por intoxicarnos. Ello favorece múltiples patologías en todos los órganos y sistemas, que se van colapsando en cadena, y promueve las infecciones por parte de gérmenes que la naturaleza ha destinado para hacerse cargo de la descomposición de los residuos. Por eso aparecen, entre otros, la colonización intestinal por hongos tipo «Cándida» (que llega a tapizar todo el intestino delgado por dentro), los parásitos, o las infecciones por bacterias y virus que se llevarán la culpa de la enfermedad cuando en realidad nosotros hemos propiciado un terreno apto para su desarrollo. Ellos sólo cumplen su función natural que es descomponer y degradar las toxinas.

En la mayoría de las ocasiones, el problema está originado por la sobrecarga tóxica que se produce debido a un hígado hipofuncional. Las pruebas médicas sólo miden su grado de deterioro, pero no su capacidad de funcionamiento. Un hígado insuficiente, lleno de residuos, puede estar al 40% de su capacidad sin dar síntomas de su grave deterioro en las analíticas, pero repercutiendo en cambio en muchos otros sistemas orgánicos por su mal funcionamiento.

Como hemos dicho, esta disfunción hepática conlleva a la larga un acumulo tóxico a todos los niveles: sanguíneo, muscular, cutáneo, linfático, intersticial…, lo que termina degenerando en las múltiples patologías que conocemos y clasificamos con distintos nombres o diagnósticos. Sin embargo, la causa original es siempre la Toxemia orgánica producto de una mala digestión y una insuficiente eliminación de los residuos del metabolismo.

Imagina tu cuerpo como si fuera un coche al que nunca le has hecho el mantenimiento (limpiar el filtro de aceite, aire, gasoil…). En poco tiempo andará a trompicones, realizará una mala combustión y consumirá mucho más de lo debido. Hasta que se detenga. Lo puedes llevar entonces al mecánico, pero como éste no cambie o limpie los filtros, el problema no se arreglará. El cuerpo es similar, pues si el filtro hepático está atascado, la circulación sanguínea y linfática se atranca y obstruye, por lo que se acumulan depósitos tóxicos por todos lados y no pueden ser eliminados por el hígado. La sangre procedente del intestino por la vena porta no será capaz de atravesar el atasco hepático (o congestión hepática), y se estancará hacia atrás dando lugar a las extendidas hemorroides, pero afectando a toda la circulación de la mitad inferior del organismo que debe atravesar la sangre por esa vía (miembros fríos, varices, dolor piernas...). Este atasco intrahepático también obliga a un mayor esfuerzo al corazón, que está tirando de la sangre a través del hígado, lo que le produce arritmias e hipertrofia por el gran esfuerzo durante largos años.

El sistema linfático, que es algo así como el alcantarillado del cuerpo, también terminará colapsándose, lo que dará lugar a edemas linfáticos, linfomas, fibromialgia, síndrome de fatiga crónica, y muchas otras patologías referidas a los estados crónicos de intoxicación orgánica que no tienen cura, mientras no se limpia el hígado.

Finalmente, todo este panorama de progresiva intoxicación, conduce necesariamente al cáncer, ya que tanta basura rodeando a las células hace que éstas literalmente se asfixien, convirtiéndose en anaerobias en un último intento para mantener su integridad entre el lodo tóxico que las rodea por doquier. Pero el sistema sanitario prevalente, confunde este último esfuerzo defensivo con un ataque (¡como si el cuerpo se dedicara a atacarse a si mismo!), y las destruye con quimio o radioterapia. ¡En realidad, lo que hay que hacer es limpiar los tejidos!. Esto, en gran parte, es función del hígado, y ahora afortunadamente podemos mejorar el estado de nuestros tejidos internos con la práctica de la limpieza hepática.

Además de conveniente para la salud, es también muy fácil de realizar la LH. Probar esta cura sencilla y natural nos permitirá comprobar de primera mano su eficacia. Pero es un proceso al que conviene entrar preparados y bien informados, pues hay que seguir fielmente el protocolo, o si no, puede haber riesgos derivados imprevisibles. No debe tomarse a la ligera, especialmente si tienes piedras en la vesícula.

Tampoco deben hacerla los que tengan problemas renales (deben limpiar antes sus riñones), o si se tienen problemas circulatorios (uso de sintrom, etc). Cualquier cosa de la que usted dude, es mejor que no la haga hasta convencerse y consulte a su médico o terapeuta de elección.

Dentro del procedimiento de LH, las lavativas son imprescindibles, especialmente las del día después. Si no, las piedras pueden alojarse en el colon y permanecer allí con sus toxinas, provocarnos una apendicitis o, cuando menos, un dolor de cabeza por causa de las toxinas liberadas. El que no quiera o no esté dispuesto a ponerse lavativas es mejor que no haga la limpieza hepática. Por eso es importante informarse bien del protocolo, y recomendamos estudiar la bibliografía al respecto. Las escasas personas que han tenido problemas, ha sido generalmente por no beber suficiente agua el día de la cura, y al siguiente, así que cuide hidratarse bien si decide realizarla algún día, pues las sales de Epson son muy secantes.

La limpieza que nos propone Andreas Moritz es sencilla pero deben seguirse las instrucciones paso a paso. El proceso dura 7 días, 6 de preparación y uno de expulsión. El día de la expulsión es recomendable que sea un fin de semana o un día que podamos estar tranquilos en casa y cerca de un WC.
Material necesario:
- Sales de Epson o sulfato de magnesio, como para cuatro cucharadas soperas bien colmadas.
- Medio vaso de aceite de oliva virgen extra
- 3/4 de vaso de zumo de pomelo (preferiblemente rosa) o ¾ de vaso de zumo de limón y naranja a partes iguales.
- 6 litros de zumo de manzana, no es requisito indispensable que sea zumo ecológico, aunque lo mejor es licuar manzanas.

Paso previo para realizar la limpieza es realizar una limpieza de colon si no vamos muy bien al baño. También es recomendable no ingerir nada frío ni alimentos de origen animal, productos lácteos ni fritos.

Durante los 6 primeros días hay que tomar entre comidas (2 horas después de cada comida), a pequeños sorbos, 1 litro de zumo de manzana, cada día.

El sábado o el día escogido para hacer la limpieza es mejor que no coincida con la luna llena ni los 2 días anteriores o posteriores. Ese día tomaremos el litro de zumo por la mañana, comeremos una comida ligera con arroz por ejemplo y es recomendable acabar de comer antes de las 14:00.

A las 18:00 tomaremos 1 vaso de agua con 1 cucharada sopera de sales de Epson.

A las 20:00 tomaremos el segundo vaso de agua con 1 cucharada sopera de sales de Epson.

Para si todo va bien entre las 21:00 y las 21:45 debemos haber evacuado de nuestro intestino los restos de comida.

A las 22: 00 tomaremos de pie y al lado de la cama ½ de vaso con el aceite de oliva virgen y los ¾ de vaso con el zumo de limón o pomelo y naranja mezclados y bien agitados. Nos acostaremos inmediatamente (hay quien recomienda sobre el lado derecho y en posición fetal, pero es importante relajarse y descansar, no hacer ningún esfuerzo).

Entonces hay que tratar de dormir.

A las 6:00 tomaremos el tercer vaso de agua con 1 cucharada sopera de sales de Epson.

Y a las 8:00 tomaremos el cuarto y último vaso de agua con 1 cucharada sopera de sales de Epson.

Es probable que durante esa mañana debamos ir varias veces al baño. Las deposiciones que hagamos llevaran los cálculos de los conductos hepáticos. A ser posible es recomendable usar un colador de filtro para luego poder comprobar tamaño, color y cantidad de las piedras que se expulsan.

El proceso de limpieza habrá concluido. Pero esto no significa que se hayan expulsado todas las piedras. Puedes tener más. Andreas Moritz recomienda hacer varias limpiezas hasta que ya no salgan más. A razón de una al mes, nunca con más frecuencia.

Dos horas después podremos ingerir algún zumo o alguna fruta. Más tarde podremos empezar a hacer vida normal, teniendo en cuenta que es como si acabasen de hacernos una operación quirúrgica sin ningún efecto secundario.

Según Moritz con ocho o seis limpiezas es suficiente para restablecer el equilibrio en nuestro hígado, luego se puede hacer una limpieza al año como mantenimiento.

Con lo que te he escrito puedes hacerte la limpieza sin problemas. A mí, y muchas más personas conocidas, nos ha ido genial. Sus efectos se notan de inmediato. Si deseas más información, puedes comprarte su libro:

08 abril 2011

JOHREI


Un nuevo paradigma para el Siglo XXI. Percibir que el ser humano y los demás seres vivos son mucho más que la compleja herramienta que hacen funcionar nuestros cuerpos, es actualmente una condición indispensable para encontrar respuestas a nuestra vida y a la de nuestro planeta.

Ya se ha vuelto imposible intentar eliminar nuestros males sólo tratando los síntomas. Y eso es algo que se puede verificar en todo los niveles. Uno de los indicadores de que finalmente están surgiendo nuevos tiempos de cambios, es el creciente aumento de personas que se vuelcan hacia prácticas holísticas como el camino para encontrar una solución definitiva.

La ciencia de punta ha comprobado a través de diversas investigaciones la existencia de energías invisibles que alteran de manera sorprendente situaciones hasta entonces irreversibles. La propia Organización Mundial de la Salud, órgano oficial de la ONU, a partir del año 2000, amplió la definición de lo que significa salud, incluyendo una condición adicional: la salud espiritual.


Mucho antes que todo eso empezara, surgió el Johrei, transmitido y enseñado desde la tercera década del siglo pasado, por el Maestro Mokichi Okada, llamado respetuosamente por sus seguidores “Meishu-sama”, Señor de la Luz.

¿Qué es el Johrei?
Johrei es una palabra creada por Meishu-sama, es la unión de dos ideogramas de la lengua japonesa, JOH que significa “purificar” y REI, “espíritu”. Así denominó al método de canalizar con las manos la intangible, infinita y poderosa energía que, por su origen y beneficios, es considerada la Luz divina.

La felicidad o infelicidad depende del nivel espiritual de cada uno. Cuanto más impurezas espirituales y físicas acumula el hombre, más pesado se vuelve el espíritu, cayendo a los niveles inferiores del mundo espiritual, donde la luz es escasa. El Johrei purifica las impurezas del hombre y posibilita que se eleve espiritualmente hacia niveles donde la Luz es intensa. La Luz es la fuente de la salud, sabiduría y de felicidad.

Así nos explica Meishu-sama: “el acto purificador del Johrei proyecta la Luz espiritual directamente al alma, despertándola al instante. Los que practican, alcanzan rápidamente una percepción superficial y, seguidamente una percepción más profunda. Además de superar sus propias tragedias, se vuelven aptos también para eliminar las tragedias ajenas.”


¿Cómo actúa?

Las invisibles pero poderosas ondas de Luz que se irradian durante el Johrei, eliminan las impurezas y máculas impregnadas en todos los planos del ser humano (físico, mental, emocional, sentimental y espiritual), revitalizando su capacidad natural de recuperación, también llamada fuerza curativa natural.

¿Por qué el Johrei es diferente?

Casi todas las prácticas energéticas que buscan restaurar la fuerza curativa natural del ser humano utilizan la energía que emana del propio practicante, lo que restringe su acción debido al límite de la condición humana. Sin embargo, como el Johrei no utiliza la fuerza humana, y sí la energía vital del universo, potenciada por Meishu-sama, puede practicarse indefinidamente y, lo que es mejor, cuanto más se practica, más energía se recibe.

¿Cómo se transmite el Johrei?

Una sesión de Johrei dura generalmente quince minutos. Dependiendo de la necesidad, el tiempo de duración puede prolongarse. A la persona que transmite la energía se le llama transmisor, y la distancia entre él y la persona que recibe es de treinta centímetros a un metro. Inicialmente, el Johrei es transmitido sentados cara a cara, en la parte frontal del receptor y luego en la espalda.

¿Quién puede transmitir Johrei?

Todos los que hayan experimentado el Johrei hasta ver un resultado podrán realizar, posteriormente, un curso para recibir el Sagrado Punto Focal – Ohikari, y así transmitir Johrei a cualquier persona, en cualquier momento y lugar.

Beneficios del Johrei:

  • Despierta al hombre hacia la existencia del Creador
  • Lo fortalece para que pueda sobrepasar los desafíos de la vida
  • Lo vuelve saludable física y espiritualmente
  • Lo vuelve más sereno y pacífico
  • Fortalece su voluntad
  • Eleva su inteligencia y su personalidad
  • Expande su aura, protegiéndolo de los infortunios
  • Le posibilita percibir mejor la abundancia y las oportunidades, propiciando su prosperidad
  • Fortalece el sentimiento de gratitud y altruismo
Yo ya recibo y aprendo Johrei. Te lo recomiendo.

Las enseñanzas del Maestro en Johrei van unidas a otras dos artes que se deben cultivar y que también hemos de aprender: agricultura natural y el ikebana sanguetsu (arte con flores). ¡Lindo!





05 abril 2011

SEXO ENDEMONIADO

Incubos y súcubos:
Los demonios del sexo

Esas criaturas infernales que atacan a hombres y mujeres durante la noche para pervertirlos, robar su energía sexual y matarlos a polvos. Cuidado, mucho cuidado. Me da igual si lo crees o no, ¡existen!

De entre los muchos demonios que atacan sexualmente a los hombres y mujeres, tal vez los más fascinantes sean los íncubos y los súcubos, unas terribles criaturas que pululan por el mundo desde el Medievo, y pueden envenenar tu mente, extraerte la energía sexual y espiritual, endemoniarte, volverte loco de terror y placer. Y, si no pones remedio, incluso acabar con tu vida para mandarte directamente al infierno, sin contemplaciones ni ordalías.

Etimología

La palabra "SUCUBO" proviene de una alteración de "succuba" procedente del latín que significa "prostituta". La propia palabra deriva del prefijo "sub-" que significa "debajo de, debajo", y del verbo "cubo" significa "yo quedo". Por lo que, súcubo, es alguien que queda bajo otra persona. Considerando que un incubus (latin "in-", la posición en este caso es "en la cima"), por lo que, es alguien que queda encima de otra persona.

La leyenda/realidad de los súcubos es una explicación del fenómeno de las poluciones nocturnas y la parálisis del sueño.

El término INCUBO significa: "me acuesto sobre ti" , Íncubo (del latín incubare, ‘yacer’, ‘acostarse’).
Sinonimia del Incubo

Se le conoce por diferentes nombres alrededor del mundo de acuerdo al folclore popular regional:

En la isla de Zanzíbar (Tanzania) es conocido como Popo bawa, como un espíritu que ataca a los hombres cuando duermen.

En la provincia chilena de Chiloé es conocido también como el Trauco, representado como un enano que seduce a las jóvenes en pubertad, algunas veces el trauco es usado para explicar embarazos no deseados o súbitos, especialmente en las mujeres no casadas.

En Hungría es llamado Liderc y puede ser un amante satánico que vuela por las noches, y parece como una luz arrolladora o como un pájaro de fuego.

Es conocida como Mara en el folclore escandinavo, se suele representar con la figura de una mujer maligna y rencorosa, responsable de las pesadillas entre las personas.

En Paraguay es conocido como Kurupí, un ser mitológico con un gigantesco falo que secuestra mujeres para violarlas.

En Guatemala es conocido como El Sombrerón, un ser de reducida estatura, galante, que viste de negro, utiliza minúsculas botas y un enorme sombrero (de ahí su nombre), seduce a las mujeres jóvenes, enamorándolas con bellas canciones.


INCUBO

Descripción: Se trata de un demonio con forma masculina que ataca a las mujeres por la noche, en la cama, casi siempre mientras duermen. La apariencia del íncubo no es necesariamente atractiva, ya que no busca la seducción sino despertar en su víctima los instintos sexuales más bajos y primordiales.

Dependiendo el país, el íncubo se representa unas veces como un enano barrigudo, otras como un señor alto, delgado y peludo, otras como un joven apuesto y bien vestido y otras incluso como un pájaro de fuego. En todos los casos, siempre está dotado de un miembro descomunal.

Nombres: Atienden a nombres como Zabulón, Leviatán, Belaam o Alpiel Efelios y, aunque hay varias teorías al respecto, se supone que, tanto ellos como los súcubos, descienden de los Nefelines, ángeles caídos en desgracia que engendraron una raza degenerada.

Modus operandi: El íncubo se cuela en la mente femenina y siembra la lujuria, provocándole sueños húmedos, pensamientos de lubricidad desviada o exagerada, para pervertirla antes de atacar. Tras varias noches de precalentamiento, el íncubo se materializa y copula con la mujer en unos coitos tan salvajes y placenteros que la humana se derrite en mil orgasmos, a veces entrecortados por momentos de lucidez que deriva en auténtico horror.

A la mañana siguiente, la interfecta no recuerda casi nada, sólo que ha tenido un sueño húmedo, brutal y extraño y que, a juzgar por la cantidad de semen y sangre que hay en sus orificios, no ha sido una experiencia del todo irreal. Además, la víctima siente debilidad y abatimiento, ya que el íncubo ha empezado a extraer su energía erótica a través del coito.

Víctimas: Los íncubos atacan a todo tipo de hembras, sin importarles su edad, apariencia física o estado civil: lo mismo les da que sea guapa o fea, alta o baja, viuda, soltera o casada, embarazada o infértil, enferma o sana, ninfómana o anorgásmica: el caso es que sea mujer y que tenga una mínima energía sexual para alimentarse de ella, robándosela noche tras noche, de manera que el demonio se va haciendo cada vez más fuerte mientras su víctima (que, enganchada al placer, es capaz de dejar a su marido y todo para consagrarse al demonio) se debilita progresivamente, llegando en ocasiones a sufrir ataques al corazón, o una muerte violenta ocasionada por el intenso placer sexual que su cuerpo, ya consumido, no soporta.

Consecuencias: En caso de que la víctima se quede embarazada, puede dar a luz a bebés muertos o a retrasados mentales, pero también a abortos con apariencia medio humana-medio animal, criaturas deformes, perversas y con especial inclinación por el mal. En España son conocidas de siempre “las morlas”. Pregúntale a alguna abuela sobre la oleada de morlas a mediados de los 1.940 y 1.950 en España. Se dice que el mismísimo Anticristo podría ser engendrado por un demonio lúbrico, si bien hay teorías que sostienen que de estos polvos aberrantes pueden salir seres con increíbles poderes mágicos: no en vano, hay expertos que juran que el mago Merlín era hijo de un íncubo y una prostituta.


SÚCUBO

Descripción: Es un demonio con forma femenina que ataca a los hombres durante la noche para robarles su semen. A diferencia del íncubo, el súcubo sí adopta una forma atractiva, pues sabe que los hombres se excitan por la vista y caen más fácilmente a los pies de una chica sexy.

Según la zona geográfica, la leyenda varía y, aunque siempre se trata de mujeres hermosas, cambian algunas de sus características y su forma de hacer el mal: algunas mitologías hablan de demonios masculinos que toman la forma de mujeres muertas para consumir al hombre; otras, de beldades que viajan montadas en burro y poseen vaginas dentadas con las que castrar al hombre que las penetre; otras, de mujeres aladas que, cual mantis religiosas, se comen al hombre vivo durante el acto sexual.

También hay cuadros que pintan a los súcubos como seres híbridos, mujeres humanas mezcladas con bestias, que lucen cornamentas, colmillos, cascos de caballo, alas de Cthulhu y otros complementos de pesadilla que acentúan su rara belleza.

Nombres: Los súcubos responden a nombrecitos tan exóticos como Ábrahel, Lilit, Rusalka, Florina Vasordiel o Lutzi.

Modus operandi: Es similar al del íncubo, aunque cuenta con la ventaja de que el hombre tiene menos barreras, piensa más con el pene y es más fácil de seducir; por lo que, casi siempre, no hace falta precalentarlo y se le ataca directamente bajo una forma atractiva, llena de curvas y redondeces.

Tras una noche de muchas erecciones y eyaculaciones, mezcladas con punzadas de miedo y vértigo, vendrá la bajamar: una mañana de debilidad, cansancio y recuerdos borrosos y morbosos pero inquietantes.

Como dice el profesor Manuel Carballa en su aterrador libro El síndrome del Maligno, “a no ser por los restos de semen o sangre encontrados entre las sábanas, la víctima sólo recordará la experiencia como un sueño”. Esto al principio, luego la cosa se convertirá en obsesión y, muchas veces, aún consciente de estar bajo el influjo de un súcubo, el hombre no podrá evitar derramar su energía seminal cada noche, dejando trabajo, mujeres, hijos y amantes para entregarse en cuerpo y alma a su demonio nocturno... hasta la muerte.

Víctimas: Los súcubos atacan a todo tipo de hombres, aunque tienen preferencia por los más espirituales, sobre todo artistas y religiosos. No hay más que echar un vistazo a la clásica novela gótica “El Monje”, escrita por Matthew Gregory Lewis en 1796, en la que un sacerdote acaba en el infierno por culpa de un demonio camuflado bajo la forma de una bella mujer.

Consecuencias: Según el Malleus maleficarum o Martillo de las Brujas (la guía para la caza de brujas más importante del Renacimiento) los súcubos no derraman el semen de sus víctimas, sino que lo recolectan y después lo usan para embarazar mujeres y crear monstruos. En otros textos de la época se especifica que los súcubos, al recibir el semen en su interior, desarrollan un pene y se transforman en íncubos para más tarde reinyectar ese mismo semen en víctimas femeninas.


Diferentes teorías acerca de los demonios lúbricos

Aunque la tradición judeocristiana y la de otras culturas monoteístas ha considerado a los íncubos y a los súcubos como seres malignos, proyecciones monstruosas de la lujuria de los durmientes, metáforas tremendistas de las fantasías que causan las poluciones nocturnas o la parálisis del sueño, las teorías modernas los han descartado, calificándolos de supercherías o (en el caso de Jung) relacionándolos de forma directa con el arquetipo del “ánima”.

Por otro lado, existen teorías profanas que ven a los demonios lúbricos como seres que se pueden dominar y utilizar para alcanzar altas formas de placer sexual y estados alterados de conciencia. William Burroughs es uno de los pocos escritores modernos que trató y redefinió el tema en sus libros, artículos y entrevistas. En su novela El lugar de los caminos muertos (1984), un personaje de Burroughs habla de los espíritus-zorro japoneses, demonios capaces de adoptar cualquier forma (hombre, mujer o niño) para seducir a sus víctimas y, en una conversación con Víctor Bockris el propio escritor dijo lo siguiente: “Los íncubos y súcubos pueden ser dañinos y destructivos. Como con cualquier situación sexual, el peligro depende de cómo la manipules. Todo sexo es potencialmente peligroso, porque nuestros sentimientos sexuales nos hacen vulnerables. ¿Cuánta gente ha sido arruinada por un amante? El sexo conlleva un punto de invasión y los súcubos y los íncubos simplemente nos hacen intensamente conscientes de esto/…/ El sexo es físico. Si fuera posible para cualquier persona pulsar un botón que hiciera aparecer a un íncubo o a un súcubo, creo que la mayoría de la gente preferiría tener relaciones sexuales con uno de estos demonios a las aburridas cópulas con gente real”.

La invocación de íncubos y súcubos

Botones para llamar íncubos y súcubos, de momento, no hay, pero en la escuela tántrica Kaula existen complicados ritos para invocar a este tipo de demonios sexuales. También en el universo de la magia hay ritos para atraer íncubos y súcubos, por ejemplo a través de la gnosis liminal (un estado intermedio entre el sueño y la razón en el que se puede controlar la acción onírica y hacer viajes astrales), las prácticas chamánicas (en ciertas tribus africanas hay brujos capaces de invocar demonios lúbricos dentro de un espejo para luego exterminarlos) o la evocación erótica (acumular energía e imaginación sexual mediante pornografía, masturbación sin orgasmo y otras técnicas, para concentrarse en la creación mental de una forma-sombra con la que hacer el amor).

Además, hay expertos espiritistas que, como Burroughs, han hablado del uso y dominio de íncubos y súcubos, es decir, agarrar al diablo por los cuernos para usarlo en provecho propio, ya sea para la autoexploración, para el placer o para encomendarle acciones determinadas, bien en el plano psíquico (adivinación, resolución de misterios, etc.), bien en el físico (asignándole tareas determinadas).

Sin embargo, todas estas prácticas son poco recomendables para individuos no curtidos en mil batallas mágicas y espirituales. Invocar y jugar con un súcubo o un íncubo puede ser muy perjudicial para la salud y la cordura, no sólo porque los coitos con la entidad chupen mucha energía (porque el ente la absorbe y también porque trabajar en ciertos estados de conciencia resulta agotador) sino porque el gran placer sexual alcanzado lleve al invocador a generar una dependencia que lo "enganche" a las cópulas con el demonio, arrastrándolo así a la ruina física y mental.

Cómo deshacerse de un diablo erótico

Resulta extremadamente difícil quitarse de encima (o de debajo) a un demonio lúbrico, en primer lugar porque es necesaria una gran fuerza de voluntad: a nadie le amarga un dulce y los orgasmos que se alcanzan en las cópulas con estos seres son sobrenaturales, así que el primer paso es tener determinación y decidir librarse del demonio a toda costa, haciendo oídos sordos a sus cantos de sirena y rechazando sus ofertas sexuales. Luego hay que tender una trampa ritual para espíritus y encerrarlo en una botella, un cristal o un triángulo, lo cual requiere unos conocimientos de magia bastante avanzados.

También es posible deshacerse de estos demonios usando la gnosis liminal para reabsorber en el propio cuerpo las cualidades y el nombre de la entidad, eliminando toda asociación erótica, aunque sea a base de duchas frías o hielo en los genitales. Aunque suene rara, no es una técnica tan diferente a la que se suele usar para exorcizar amantes de carne y hueso.

Así pues, cuidadito con el sexo, real y de fantasía, masturbado, solo y en pareja y grupo, de día y de noche, hetero, homosexual y bisexual.

¡Advertidos estáis!


30 marzo 2011

RELAJATE SENCILLAMENTE

Este es un ejercicio ideal, para aquellos momentos en los que hemos sufrido mucho estrés o presión, como por ejemplo tras un duro día de trabajo, un examen importante, etc.

Está indicado para que te tranquilices, una vez llegues a casa, y no permitas que la mente siga analizando y dando vueltas.

Si lo deseas, lo puedes realizar con la habitación a oscuras y los ojos cerrados. Una música agradable y un poco de incienso pueden ser utilizados para favorecer tu relajación. Respira profundamente las veces que necesites para eliminar toda la tensión de tu cuerpo y ve relajándolo desde los pies a la cabeza. Tómate el tiempo que necesites.

El ejercicio consta de dos partes y lo harás tumbado y con los ojos cerrados de la siguiente manera.:


PARTE PRIMERA

• Respira lo más profundamente que puedas tres veces Después lleva tu atención a tu pies. Tómate tu tiempo para sentirlos y después imagina y siente como pesan y se relajan; pesan y se relajan.

• Sigue subiendo llevando tu atención a través de la tibia, peroné y rodillas.

• Tómate tu tiempo para sentirlos y después imagina y siente como pesan y se relajan; pesan y se relajan.

• Sigue subiendo llevando tu atención a través de los muslos, pantorrillas, genitales, glúteos y cintura.

• Tómate tu tiempo para sentirlos y después imagina y siente como pesan y se relajan; pesan y se relajan.

• Sigue subiendo llevando tu atención ahora a través del abdomen, pecho, espalda, hombros, brazos y manos.

• Tómate tu tiempo para sentirlos y después imagina y siente como pesan y se relajan; pesan y se relajan.

• Sigue subiendo llevando tu atención a través de tu cuello, músculos de la cara, cuero cabelludo, y finalmente mente.

• Tómate tu tiempo para sentirlos y después imagina y siente como pesan y se relajan; pesan y se relajan.

• Vuelve a respirar profundamente tres veces y siente como eres un todo que pesa y se relaja; pesa y se relaja.




PARTE SEGUNDA

• A continuación imagina una luz muy dorada y brillante que comienza a introducirse en tu mente.

• Esa luz es totalmente revitalizante, de manera que siente como te despeja la mente y calma todas las ansiedades.

• Visualiza como esa luz va bajando por tu cabeza, a través de tu cuello, hombros, espalda, brazos y manos, pecho, abdomen, cintura, glúteos y genitales, pantorrillas y muslos, rodillas, tibia y peroné, tobillos y finalmente pies.

• Tómate todo el tiempo que necesites para que esa luz inunde todas esas partes de tu cuerpo y las revitalice, despeje y equilibre.

• Cuando hayas llegado a los pies imagina y siente como la luz hace que estés todo dorado, sale a chorros por las plantas de los mismos, y comienza a moverlos poco a poco. Ve moviendo todo el cuerpo lentamente hasta ir desperezándote del ejercicio y finalmente abre los ojos.

• Después levántate y estírate, especialmente la espalda.

Practícalo siempre que lo desees y pronto comenzarás a ver los resultados.

27 marzo 2011

CENTROS ENERGETICOS CHAKRAS



Los principales siete centros de energía, invisibles e inmensurables, situados en el cuerpo humano.

Sajasrara
Trascendencia
Conocimiento interior
Amplitud de conciencia
Conexión con el Universo y otros planos
Canalización de energía universal

6ºAgñá
Intuición y voluntad espiritual
Visión global del mundo y la vida
Imaginación y anhelos
Conexión de las ideas

5º Vishuddha
Capacidad de expresar nuestras ideas
Decir claramente la verdad
Expresión y creatividad
Crecimiento

Anajata
Centro de encuentro
del cuerpo, la mente y el espíritu
Equilibrio con la naturaleza
Centro de la autoestima
Amor a nosotros mismos
Centro de la sanación
Respiración
Compasión

3º Manipura
Actividad mental
Centro del ego y poder personal
Regula la fuerza vital del cuerpo
Energía a nuestros sueños y objetivos
Nos permite entrar en acción
Alimento/Digestión
Propia libertad

Suadhisthana
Sociabilidad
Reproducción
Sexualidad

Muladhara
Es la energía en el plano físico y realidad material
Enraizamiento Madre Tierra
Origen de la pasión
Instinto de supervivencia

25 marzo 2011

EL SUICIDIO DE UN SER QUERIDO

VIVIR EN LA PERDIDA

¡Yo he vivido dos y media! Y es la primera vez en mi vida que hablo por escrito de ello y por ellos. Hace tiempo que quería hacerlo… y empecé el borrador hace un mes. Al final se ha convertido en este largo artículo… más, que la vida de algunas personas. Si quieres lo lees.

La mayoría de los suicidios tienen lugar durante una crisis depresiva. El suicida siente un dolor emocional que se le hace insoportable, se siente desesperado, piensa que nada cambiará en el futuro, que no puede contar con nadie que le dé su apoyo y no ve más salida a su sufrimiento que la muerte. Sin embargo, estas personas no quieren dejar de vivir; lo que verdaderamente quieren es dejar de sufrir, pero su estado mental depresivo les impide pensar en otras soluciones, estando su pensamiento centrado en los aspectos negativos de su vida, sin ser capaces de tener en cuenta los positivos. Esta memoria selectiva es un síntoma de la depresión, no de quienes son ellos.

El suicidio no se elige; sucede cuando el dolor es mayor que los recursos para afrontarlo. A lo largo de nuestra vida aprendemos diversas formas de solucionar los problemas. Algunas personas tienen más recursos de afrontamiento que otras.


La muerte por suicidio deja tras de sí muchas preguntas: ¿por qué lo hizo? ¿Podíamos haberlo evitado? ... Por más que lo intentas, no consigues entender las razones que le llevaron a quitarse la vida. Procura no atormentarte demasiado buscando el porqué, y con el tiempo algunas respuestas irán saliendo a la luz.

Es frecuente también un sentimiento de vergüenza, que lleva a no querer hablar de las circunstancias de la muerte. Algunas personas necesitan mucho tiempo solamente para pronunciar la palabra suicidio. Seguramente te invade también un sentimiento de culpabilidad. Te puedes sentir mal por algo que dijiste o hiciste. La sensación de culpa es algo perfectamente normal después de una muerte de estas características. Uno se reprocha el no haberse dado cuenta de lo mal que estaba... y suele quedar una fuerte sensación de no haber sabido cuidarle. Piensa que con el tiempo, pasarás simplemente a lamentar algunas cosas del pasado, y que llegará el día, en que sólo quede un sentimiento de impotencia ante la muerte.

Después del suicidio de un ser querido, puede ser natural sentir mucha rabia y enfado hacia la persona que te abandonó (¡Cómo has podido hacerme esto!), hacia Dios que no hizo nada por impedirlo, y hacia todos los que han podido contribuir directa o indirectamente en la realización de esta acción desesperada. La rabia es un sentimiento pasajero, y como tal, irá disminuyendo. Mientras tanto, busca formas positivas de canalizar tu cólera, sin autocastigarte y sin herir inútilmente a otras personas.

Si tu ser querido era una persona depresiva o había realizado varios intentos de suicidio es muy natural que se den a un mismo tiempo sentimientos aparentemente contradictorios: por un lado una gran tristeza por su pérdida, pero también un gran alivio porque todo ha terminado; ya no habrá que preocuparse más porque lo peor, lo más temido ya ha pasado. Convivir durante años con una persona que sufre así es muy doloroso para todos.

Recuerda que no pudiste elegir por él o por ella, y que la decisión del suicidio fue enteramente suya. Acepta también que a pesar de lo que hayas podido decirle, tus palabras no han tenido nada que ver con su decisión.

A medida que la tormenta de emociones vaya calmándose, surgirá poco a poco la aceptación. Date tiempo para llegar allí, un duelo por suicidio necesita más tiempo para sanar. Se paciente contigo mismo y verás el día que aceptes su elección.

El sufrimiento puede enseñar a dar un nuevo sentido a la vida, a cambiar tus valores y tus prioridades. Quizás ahora te parezca imposible, pero irás encontrándote mejor, serás capaz de perdonar, y llegara un día en que podrás decir que la vida continua y que te sientes feliz por estar vivo.

En duelo después de un suicidio.

Como seres humanos nos cuesta aceptar que somos mortales, y cada vez que la muerte nos golpea, parece como si fuera la primera vez.

Cada duelo es único. No hay jerarquías en el mundo del dolor. Cada uno vive su duelo a su manera.

El proceso dependerá de las relaciones afectivas previas con el difunto, de las circunstancias de la muerte y de la forma de ser del que se queda. Dependiendo de cada caso, el “trabajo de duelo” que es necesario realizar será más o menos difícil, más o menos largo.


Cuando se trata de un suicidio, se ponen en juego determinadas circunstancias que pueden llevar a la persona en duelo hacia dificultades particulares. La muerte parece que ha hecho trampa: se ha llevado a alguien a quien todavía no le había llegado la hora. Se trata de una muerte para la cual uno generalmente no se ha podido preparar, y en la que el propio fallecido es el autor. El suicidio se vive como una trasgresión de las leyes naturales, una trasgresión estigmatizada desde antiguo por la sociedad, las leyes y las religiones.

La persona en duelo se va a ver inmersa en una situación especialmente agotadora. Agotadora porque no comprende, porque duda incluso que haya podido ser así, porque se rebela contra Dios o contra el destino, contra el hecho mismo del suicidio. Agotadora porque se siente culpable “si lo hubiera sabido, si me hubiera dando cuenta, si…si…si…”. Se puede sentir también asediada en cualquier momento por las imágenes traumáticas de la muerte. Quizás no encuentre tampoco en su entorno la ayuda que hubiera recibido de tratarse de una muerte por accidente o enfermedad.

El suicidio de un ser querido provoca un estado de shock emocional, especialmente si no existía ningún indicio de que pudiera ocurrir. Este estado puede durar horas, días, incluso más tiempo.

Todos dicen: “Es como si me hubiera caído el mundo encima, como si el mundo se hubiera parado. Me siento como anestesiado, como si esto no me estuviera pasando a mí”. No es posible por el momento asimilar todo el dolor, toda la carga de emociones.

Esta muerte tan repentina, tan dramática, tan violenta sumerge durante un tiempo en un estado de intensa perturbación a todas las personas cercanas al fallecido.

El suicidio es vivido como un autentico seísmo. Pero pasado esos primeros momentos, estas reacciones perfectamente naturales y compresibles, darán paso al trabajo de duelo, un tiempo largo y doloroso, pero también necesario.

¿Tenía derecho a suicidarse?

Es imposible la respuesta a esa pregunta… por lo menos, mientras estemos con vida.

Nadie comprende lo que ha pasado. Todo suicidio tiene su parte de misterio. Para comprender a la persona que se ha suicidado tendríamos que ser ella. Y ni siquiera en ese caso, ya que ni ella misma sería seguramente consciente de la causa profunda, incluso secreta de su sufrimiento.

Todo lo que podemos decir es que se ha suicidado porque estaba en un estado de sufrimiento tal que la vida se había vuelto intolerable.

Para poner fin al sufrimiento, para que éste cesara, no encontró otra solución que quitarse la vida.
Querer comprender más allá, solo sirve para torturarse, es hacerse preguntas que corren el riesgo de no encontrar jamás una respuesta. La crisis suicida puede tener varios significados; obedece a varias causas, es evolutiva y se vive en lo más íntimo de la persona.

Admitir que la persona que se ha suicidado se ha llevado con ella su parte del misterio, y que más que juzgarla, se trata de esforzarse en aceptar que no podremos nunca comprenderlo todo.

Poder mantener hacia ella nuestro aprecio y nuestro amor es superar ya una etapa, y es una señal de que el duelo evoluciona adecuadamente. De lo contrario, se tendrán infinitos deseos de reunirnos con él, en caso de suicidio esto es particularmente cierto.

La persona en duelo está en un estado de gran sufrimiento. El que ha muerto nos ha indicado con su conducta que existe una “puerta de salida” a la angustia. Nos ha mostrado de alguna manera un ejemplo, al que podemos estar tentados seguir.

Aguijón de escorpión.

Es frecuente encontrar en uno mismo semejanzas con la persona fallecida; tenemos tendencia a identificarnos con ella: “nos parecemos tanto”. Hemos podido estar tan unidos a esa persona, que pensamos que no podremos vivir sin ella. Estos sentimientos suelen ser un terreno abonado para que crezcan en nosotros ideas suicidas.

Estos deseos no tienen nada de excepcional. No tienen que asustarnos.

Suele ser habitualmente una fase temporal dentro del camino del duelo que irá cediendo poco a poco con el paso del tiempo.

Después de un suicidio no nos identificamos solamente con aspectos negativos de la persona fallecida, podemos también hacer nuestros ciertos rasgos físicos y/o cualidades morales del que ya no está. Es una de tantas maneras de conservar los recuerdos y prolongar la historia de la familia.

No puedo creerlo. “¡No, no es verdad, no, no es posible!”. La primera actitud ante la muerte es el rechazo. Esta es una reacción universal y normal.

¿Podemos aceptar el suicidio? ¿Cómo no vamos a rechazarlo con todas nuestras fuerzas? Hasta muchos años después, en determinados momentos, nos puede resultar todavía difícil de creer: “¿no habrá sido solamente una pesadilla?”.

Pero por otro lado, es imposible negar la terrible realidad. En algunas personas, el rechazo de la realidad del suicidio no cede con el tiempo, se agrava y puede llegar a convertirse en un estado de negación permanente. El trabajo de duelo se bloquea y puede aparecer una depresión prolongada y otras complicaciones. El rechazo y la negación hay que respetarlos entendiéndolos como signos de un gran sufrimiento. Normalmente van cediendo con el paso del tiempo.

Siento mucha rabia. El suicidio provoca rabia. Es normal sentirse enfadado, enfadado con el destino “es injusto morir así”, enfado hacia todos aquellos que consideramos de alguna manera responsables, enfado hacia la sociedad, a veces hacia Dios “¿cómo ha podido permitir semejante tragedia?”.


La rabia y el enfado pueden dirigirse también hacia el propio fallecido. El suicidio puede vivirse como una traición, como una falta de amor, como una falta de responsabilidad, como una debilidad: “Cómo ha podido hacer esto”.

La rabia es una reacción habitual en el duelo después de un suicidio. Si no nos permitimos vivir hasta el final este sentimiento cuando aparece, corremos el riesgo de que surja de nuevo más adelante complicando el duelo.

La rabia suele aparecer mezclada con otros sentimientos como la pena, el amor, el apego. Por eso la persona en duelo suele buscar la manera de reprimirla, de taparla, al considerarla “inadecuada”, cuando en realidad es una emoción normal y en absoluto reprochable.

Cualquier duelo importante y especialmente después de un suicidio, puede menoscabar nuestra confianza en la vida y en el futuro: ¡ahora puede pasar cualquier cosa!. Con cada dificultad que aparece, la persona en duelo suele tender a esperar lo peor. Con el paso del tiempo este miedo a vivir se va atenuando.

Siento vergüenza. Aunque casi todas las religiones reprueban el hecho del suicidio, ya no condenan como antes a la persona que se suicida. En otro tiempo, quitarse la vida era considerado una trasgresión de las leyes sociales y religiosas. Desde los orígenes de la humanidad el suicidio ha sido considerado como una mala muerte, creándose distintos rituales de purificación para el grupo social. En la Iglesia Católica, los funerales para personas que se habían suicidado están admitidos desde 1963.

Todo esto muestra que existe un halo de vergüenza que rodea al hecho del suicidio. Esto puede contribuir a que la familia, en un entorno muy conmocionado por esta muerte, no encuentre todo el apoyo que hubiera podido necesitar. Es más, hoy todavía se oculta ante el resto de los familiares, amigos y sociedad en general.

“Me siento culpable de no haberme dado cuenta, de no haber sido capaz de percibir alguna señal de alarma, de no haber estado presente en el momento oportuno…” Los sentimientos de culpabilidad suelen ocupar una gran parte de las vivencias de cualquier persona en duelo. Son más intensas cuando se trata de una muerte por suicidio, y todavía más intensas si cabe cuando se trata de una persona joven.

Es frecuente dejar de lado todos los buenos recuerdos, así como todo lo que hemos hecho de bueno y positivo por esa persona. Es perfectamente natural, que no se nos pase por la cabeza la posibilidad del suicidio cuando una persona cercana está pasando por un mal momento, y menos todavía si no lo menciona para nada.

Solo a posteriori podremos encontrar sentido o explicación a palabras y comportamientos de la persona fallecida, que de ninguna manera hubieran podido ser interpretados de la misma manera en aquel momento.

Ha dejado de sufrir. A menudo el suicidio ocurre después de un tiempo, a veces muy largo y agotador, de dificultades de todo tipo, tanto para la persona que se suicida como para su familia y allegados. Otras veces el suicidio ocurre de manera brutal e imprevista, haciendo el duelo especialmente difícil.
El suicidio de una persona depresiva, a menudo después de varias tentativas más o menos graves, es una experiencia muy dolorosa y desgarradora, pero que suele acompañarse también de un sentimiento de al menos ahora ya no sufre más, que ya ha descansado.

Todos los que han vivido y sufrido con él y por él tanto dolor, experimentan también un sentimiento de alivio con la muerte. Es un sentimiento generalmente difícil de aceptar en su propio corazón, y especialmente difícil de expresar delante de otros. Este sentimiento de alivio puede aumentar también la culpabilidad.

Es normal sentir alivio después de cualquier experiencia difícil. Eso no significa un menosprecio a la persona fallecida, simplemente deja constancia de que lo vivido ha sido especialmente duro.

¿Cuánto sufre? ¿Qué se dice?
“Este sufrimiento es tan intenso, tan profundo. Sufre mi cuerpo, mi corazón, mi alma, todo mi ser sufre. Es natural que me duela, le quería tanto”.

“Me siento vacío, agotado, todo se me hace un mundo; cualquier cosa me exige un esfuerzo para en que no tengo fuerzas. No tengo apetito, no consigo dormir bien…”

Este dolor tan intenso, aunque es normal, resulta muy duro de llevar en el día a día.

Este cansancio y esta sensación de agotamiento se suman al propio sufrimiento por el dolor de la pérdida y constituyen lo que se llaman síntomas depresivos del duelo. En todo duelo importante hay que atravesar por esta fase depresiva. Esta suele ser más intensa y prolongada después de una muerte por suicidio.

“Físicamente me encuentro cada día peor y no encuentro sentido a mi vida”. En esta situación no es raro descuidar la propia salud, enfermarse con más facilidad, incluso tener ideas negras.

Guardarse todo para uno no es la mejor solución en estos momentos. Desahógate, llora, grita … Deja que las emocionen salgan, no las pares, que digan lo que tiene que decir, déjalas salir hasta que te vaya pudiendo el cansancio, descansa entonces.

Al luchar contra el sufrimiento solo consigues aumentarlo y prolongarlo. Es mejor no resistirse al dolor, abandonarse a él.
Nadie puede comprenderme.

Después del suicidio de un ser querido un doloroso sentimiento de soledad se puede ir apoderando poco a poco de nosotros. Los más cercanos tienen tendencia a replegarse sobre ellos mismos y a vivir la enorme pena que sienten en familia, desligándose sin darse cuenta de la vida social que llevaban hasta entonces.

Otros familiares, los amigos, los vecinos no saben muy bien qué hacer, qué decir.

Sin embargo suele ser reconfortante encontrar personas que te demuestran su preocupación y su deseo de ayudarte sin ni siquiera habérselo pedido. Hasta parece que esas ocasiones todo sea más fácil. La mayoría de las veces las personas quieren ayudar pero no saben cómo. No se atreven, tienen miedo de herirte, y terminan muchas veces por no hacer ni decir nada.

El suicidio es una forma de violencia.

El suicidio es una violencia extrema, ya que incluye a sujeto pasivo y activo. La persona que se suicida ejerce sobre sí misma una violencia que destruye su cuerpo, maltratando su imagen, su identidad. Inconscientemente ejerce también violencia en las personas que ama, infringiéndoles una herida profunda e imborrable. ¿Y al alma, que daño le hace?.

Tenemos que vivir con esta violencia que parece se haya quedado grabada en nosotros. Si hemos encontrado el cuerpo, y especialmente si este estaba lesionado o desfigurado, nos pueden asaltar imágenes traumáticas. Estas imágenes pueden aparecer también aunque solamente nos hayan relatado lo sucedido.

Estas imágenes, que pueden aparecer igualmente en los sueños, constituyen a veces un obstáculo en la evolución del duelo. Cada vez que pensamos en la persona que se ha suicidado estas imágenes irrumpen en nuestro pensamiento y en nuestro corazón. Solamente con el paso del tiempo, y si hemos podido hablar de ello, otros pensamientos y recuerdos más felices irán sustituyendo a éstos.

Es necesario llegar a poner palabras a estas imágenes traumáticas y si es posible expresarlas a una persona de confianza para poder avanzar adecuadamente por el camino del duelo.

¿Para qué una investigación si todos sabemos que se ha suicidado?

En este tipo de muertes el juez suele ordenar una investigación. Esto podemos vivirlo como un dolor añadido. Yo lo viví durante cinco largos días…

Esta investigación permite saber con certeza las causas de la muerte, precisar las circunstancias que la rodearon y eliminar otras posibles hipótesis. En las semanas siguientes pueden surgir muchas preguntas, a veces incluso de manera obsesiva. Le damos vueltas a lo que pasó justo antes de la muerte y nos pueden asaltar las dudas. El resultado de la propia investigación suele disiparlas.

El cuerpo de su ser querido tiene que ser trasladado a un servicio de medicina forense para que se le realice un examen o una autopsia. El cualquiera de los dos casos se trata de un examen médico donde prima siempre el máximo respeto al cuerpo de la persona fallecida. Estos exámenes son también necesarios para confirmar las causas de la muerte y permiten asimismo apreciar la existencia de posibles enfermedades.

Hablar de ello, ¿te sirve? ¿con quien?
La actitud más natural sería hablar primero con la propia familia, con aquellos que sentimos más cercanos. A veces esto no es posible, bien porque existen tensiones o conflictos anteriores, o bien porque cada uno busca de alguna manera con su silencio proteger a los demás.

Podemos hablar entonces con un amigo de confianza, alguien que pensemos que pueda escucharnos con interés y delicadeza, sin juzgarnos ni a nosotros por lo que decimos y sentimos, ni tampoco a la persona fallecida.

Podemos también hablar con un profesional de confianza. El nos escuchará y podrá orientarnos, si es necesario, hacia algún especialista. También podemos hablar con un guía espiritual.

Por último, podemos hablar unidireccionalmente… por ejemplo, escribiendo este artículo.

¡Dedicado, sobre todo, a mi ángel de la guarda!
Por algo me elegiste.
Uff!